Feb 06 2010
¿Cuántos agujeros tiene tu cinturón?
“Hay que apretarse el cinturón”, menuda frasecita ¿eh? Según el último conteo que he hecho son ya más de cincuenta millones de veces las que he oído la frasecita de marras.
Llegas a la oficina, hay una reunión, algunos de los capitostes pertrechados con sus estadísticas y gráficos, después de una hora de charlatanería rebuscan en su portafolio, cogen la frase por las asas y me la lanza a la cara con algo de efecto.
Acaba la reunión y me voy a lavarme un poco la cara, la frasecita explotó dejándome letras por toda ella.
Llego a casa, ha sido un día largo, mientras ceno miro el telediario. De repente sale un tío del Gobierno, de esos mentecatos que jamás se creyeron lo de la crisis y ahora no sabe cómo salir de ella, está hablando de economía, se busca en un bolsillo de su americana, coge algo, lo despliega y ¡zas! te lanza la frasecita volando. ¡Plaf! otra vez en toda la cara, joder, hoy no gano para sustos. Las letras me resbalan por las cejas, la comisura de la boca, toda mi cara está llena de letras de la frasecita.
En fin, me limpio como puedo y recojo las letras que han caído por la mesa. Maldita frasecita…
Que nos apretemos el cinturón. Bueno, habrá que tomarlo en consideración. Si en todos los lados te dicen que hay que apretarse el cinturón será que es tendencia. España es un país de tendencias, vamos, del “culo veo, culo quiero”. Si todos se están apretando el cinturón y no me había enterado les preguntaré cómo lo hacen y mañana mismo me pongo a ello. Voy a estar monísimo con el cinturón todo apretadito, con un poco de suerte pareceré un ocho con patas.
Mientras la frase reverbera en mis oídos mi mente, que suele jugarme muy malas pasadas, se va corriendo a sus “archivos internos” y me lanza un concepto rápido. “Que se apriete el cinturón… ¿quién?”
Ah, coñe, eso no lo decía el de la reunión ni el de la tele. Joder, ya me he vuelto a enterar de las cosas a medias. Bueno, no pasa nada, seguro que si estoy atento a las noticias o en el trabajo me enteraré de quién tiene que apretárselo.
Nada, al día siguiente en la oficina la curiosidad no me dejaba concentrarme. ¿A quién se referiría eso de los cinturones?
Mirando cómo se despilfarra el dinero con los directivos y lo mucho que se tira el dinero en muchas de las tareas de la oficina va a ser que no se refería a las empresas o sus directivos.
Para muestra un botón. Estamos en un país mediterráneo donde las reuniones se hacen para cualquier cosa, da igual si está más o menos justificado. Si alguien tiene que ir de una sede a otra de la compañía para una reunión de media hora, de reloj, ¿para qué ahorrar dinero?. Paguemos el billete de avión y su dieta, bueno, su media dieta. Total, media hora de reunión es media hora. Si hay directivos que tienen que volar a otra parte del mundo… ¿qué mejor que hospedarse en un gran hotel? Si estuviéramos en una empresa que se “apretara el cinturón” cada sede de trabajo tendría una sala de videoconferencia bien equipada y en muy poquito tiempo se amortizaría esa inversión. Ahorro en vuelos, hoteles, dietas, comilonas en restaurantes de renombre, suma y sigue…
Vale, las empresas o los jefes descartados, para ellos no iba lo de la frasecita.
Vuelta a casa, hora del telediario, toda mi atención está puesta en la “caja tonta”. El señor que presenta las noticias comienza con internacional, luego una vuelta por los sucesos y antes de los deportes se para en una noticia: “Una diputada del PSOE pide once mil euros para su viaje a Chile porque debe ir en primera clase”.
Bueno, todos sabemos que si no lo hace alguien del PSOE lo hace uno del PP, cosas de los políticos.
Vaya, descartados los políticos y, por ende, el Gobierno. La frasecita no iba para ellos tampoco. ¿Cómo? ¿Que el Gobierno si se aprieta el cinturón y por eso ha metido mano en el tema de los controladores aéreos? Bueno, se puede ver de esa manera o bien se puede ver como que ha metido mano en algo que era sangrante y que extorsionaba a toda la población. Era casus belli.
Pues entonces no se a quién se refería la frasecita. Que nos apretemos el cinturón, pero ¿quién? Nosotros con nuestros sueldos mileuristas y sin visos de mejorar no tenemos mucho por donde apretar. Las hipotecas y demás gastos fijos se nos comen las nóminas, no hay mucho que despilfarrar.
Además mi cinturón tiene muchos menos agujeros que los cinturones de todos estos malandros que tanto abogan por la austeridad y se llenan las sacas con dinero del contribuyente. Mi cinturón tiene muchos menos agujeros que estos directivos de a trescientos mil al año, bonus aparte, que, para colmo, se le pagan los vuelos, los hoteles, las comilonas y otras cosillas así.
Está claro, cuando escuchamos la frase “hay que apretarse el cinturón” habría que mirar primero a quién va dirigida la frase, quién la ha dicho, si hablamos de cinturones con los mismos agujeros todos y, por encima de ello, si vamos a ser coherentes con la frase como sociedad. Si vamos a hacerlo todos, en grupo, por el bien común.
Si alguna de las dudas anteriores no obtienen respuesta es que alguien no está jugando con las mismas reglas al mismo juego.
Saludos / José D.
2 Respuestas hasta el momento
Malditos cinturones, menos mal que los venden los negritos y podemos comprarnos unos pocos, ya que de tantos agujeros se van dando de si.
Que cinturón tenemos que apretarnos……….. el de no poder comer, el de no poder pagar suministros electricos ( agua,luz), la hipoteca o el de no poder comprarle a nuestros hijos los pertinentes libros para poder tener su educación escolar.
Por que para pagar impuestos, hipotecas, subidas de I.V.A y un largo etc…………. de tasas no tienes que apretarte nada¡¡¡¡¡¡……… o procura no apretartelo por que te quedas en la calle y si a mal no viene ya que te quedas en la calle y no tienes la tal mencionada vivienda digna en la que tienes derecha a morar, los asistentes sociales se llevan a tus hijos, ya que no tienen donde vivir.
Que bien les ha ido la tal mencionada crisis a algunas empresas, dejando en la calle por ejemplo a una compañera mía de trabajo, con una edad de 62 años, con una buena excusa….. no sabían donde ubicarla, cuando su ubicación a sido pasar por todos los puestos de esa empresa, desde los más bajos hasta el que ahora ella realizaba. ” QUE VERGUENZA ”
Sres. ustedes que lo arreglan todo, YO SOY ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL, pero un poco de verguenza siento ante la situación económica en la que esta atravesando el país, pero bueno…… durante estos meses nos habéis tenido muy entretenidos con el futbol, para que se nos olvide un poco la crisis.
Muchos saludos de Yratxe y arriba ESPAÑA.
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Hola Yratxe!
Wow… qué decir de tu comentario. Simplemente, que tienes razón!
Saludos / José D.
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