Aug 12 2011
Caridad
Hoy me he levantado con una duda, no sé, debe ser el clima que me esté afectando o algo así… ¿Qué es la caridad?
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española caridad es:
caridad.
1. f. En la religión cristiana, una de las tres virtudes teologales, que consiste en amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a nosotros mismos.
2. f. Virtud cristiana opuesta a la envidia y a la animadversión.
3. f. Limosna que se da, o auxilio que se presta a los necesitados.
4. f. Actitud solidaria con el sufrimiento ajeno.
5. f. Refresco de vino, pan y queso u otro refrigerio, que en algunos lugares dan las cofradías a quienes asisten a la fiesta del santo que se celebra.
6. f. Tratamiento usado en ciertas órdenes religiosas de mujeres y en alguna cofradía devota de varones. Su, vuestra caridad.
7. f. Agasajo que se hacía en muchos pueblos pequeños con motivo de las honras de los difuntos.
8. f. Mar. Quinta ancla de respeto que solían llevar los navíos en la bodega.
De la definición puedo entender que es hacer algo por el prójimo. Quizás la definición se queda un poco corta porque sólo habla de la religión cristiana y en las demás religiones también existe el concepto de caridad.
Vaya por delante decir que la caridad es algo que, a mi modo de ver, no debiera estar ligada a la religión. Uno es caritativo o no dependiendo de sus acciones y del bien que quiere revertir en la comunidad que le rodea así que saquemos la religión de nuestra ecuación de hoy.
Todos nosotros en determinadas fechas del calendario solemos adolecer de un sentimiento de caridad amplificado por todo aquello que nos rodea en forma de decoraciones de calles, campañas publicitarias o cualquier otro motivo.
Pongamos un ejemplo: Una mesa repleta de comida, más de la que vamos a consumir, de esas a las que tan acostumbrados estamos. Comemos hasta que no podemos más, o hasta que decidimos que estamos saciados, o, sin estar saciados, hasta que decidimos que no comemos más. Las sobras que están en buen estado las empaquetamos, buscamos en nuestro entorno alguien que no tenga suficiente para comer y le damos, como obra de caridad, lo que nosotros no vamos a necesitar.
¿Qué gran gesto, verdad? Efectivamente esa persona va a poder comer ese día. Nosotros estamos saciados, esa persona también lo estará y nuestro sentimiento caritativo está satisfecho, yo de vez en cuando lo hago, no lo voy a negar.
Ahora mi pregunta es ¿la caridad es dar lo que a uno le sobra a un necesitado o, sea este otro enfoque de la misma acción, acaso es cocinar teniendo en cuenta que será una ración más para poder entregársela a un necesitado, independientemente de si yo ya estoy saciado o no?
¿Es realmente caridad dar a los demás lo que a nosotros nos sobra? ¿O es caridad el tener en cuenta en nuestras acciones que hay otros dentro de nuestra comunidad con menos posibilidades a los que podemos ayudar en la medida de nuestras posibilidades?
Lo que está claro es que en el tema de caridad no ha de existir ningún tipo de sentimiento de competitividad.
Es más, yo cambiaría el término caridad por otro. En mi retorcida mente el concepto de caridad implica que hay personas en una situación dominante o de poder y otras en una situación de necesidad. En una sociedad moderna y avanzada esos conceptos no debieran promoverse (igual realmente no es como yo digo, pero así lo siento)
Obviamente, en cualquier sociedad, no todos los individuos que la componen gozan de las mismas posibilidades. Unos obtienen una educación a la que otros no pueden acceder, unos aprovechan las oportunidades mejor que otros que las desperdician, etc… pero aún así todos los individuos que son parte de la sociedad son eso, parte de la sociedad.
Una sociedad se mide, en cierto modo, por las posibilidades que tiene su eslabón más débil, por lo tanto, una sociedad que no comparte su suerte con los que no tienen o no han sabido aprovechar las mismas posibilidades es una sociedad predestinada al conflicto.
Esto son términos macro-sociales pero podemos acercarlo mucho más a nuestra realidad cotidiana. En nuestro barrio, en nuestro bloque de viviendas, todos conocemos a alguien que necesita algo, ¿verdad? No, quitaros de la cabeza la idea de la persona que va pidiendo por la calle, me refiero a ejemplos más sutiles.
Hay muchas familias, por poner un ejemplo, que se han desmembrado, madres que han quedado al cuidado de sus hijos peleando por una pensión que nunca llega de mano de la ex-pareja.
Cuando hacemos la compra del mes, esa en la que nos gastamos tantísimo dinero en comida (dejaremos, por esta vez, el tema de caprichitos culinarios aparte) se puede ayudar a esa familia comprando un par de bricks de leche más, ¿verdad?
El coste que nos representa es alrededor de un euro o un euro y algo, creo… (No sea que vaya yo a decir como ZP que el café en el bar cuesta 80 céntimos)
¿Quién no pasaría un par de tardes a la semana durante un mes o dos al cuidado de los niños de esa madre para que pudiera ella hacer algún curso que le diera un puesto de trabajo, o bien para poder hacer currículums vitae, o para mandarlos a las empresas? O simplemente para que se vaya a dar un paseo y se relaje, así el resto de la semana tendrá las fuerzas necesarias para seguir tirando del carro.
Por ejemplo, es mi caso, antes era la Cruz Roja, ¿verdad David?, qué grandes tiempos, donde nos hacíamos más horas que un reloj de guardia en el puesto de socorro para ofrecer una ayuda a aquellos que se accidentaban. Pero no sólo era eso, también era descargarnos un camión con tres mil kilos de comida para ayudar a los más necesitados en nuestra misma comunidad o charlar con un drogodependiente casualmente dándole otro punto de vista de la vida que, quizás, no encuentra por su situación particular. Otros ayudan en el estrecho de Gibraltar a que los inmigrantes que intentan llegar a nuestras costas no mueran en el agua o prestan ayuda para que puedan ir haciendo el papeleo cuando llegan.
Ahora, en este país no tengo tanta facilidad así que lo que se nos ha ocurrido es que guardamos todas las latas de refresco que consumimos y cuando tengamos una bolsa llena se la daremos a unas mujeres que se pasan el día pidiendo en la calle para que ellas las vendan a una planta de reciclaje porque nosotros no tenemos ni contenedores de reciclaje ni es una práctica, para nada, extendida en este país pero sabemos que ellas recogen latas por los contenedores para hacer esa venta que las ayude a subsistir.
¿Hago caridad? Yo creo que no… me niego a esa idea… creo que, simplemente, comparto oportunidades, que no sólo es algo que deseo sino a lo que estoy moralmente obligado.
Es este tipo de cosas las que me gustaría definir con otro tipo de palabra diferente a caridad. Quizás “fortalecimiento social”… no, muy largo. En inglés se me ocurre la palabra “empowerment” que tiene una traducción literal como “otorgamiento de poderes”. Aunque tampoco sé muy bien cuál es la necesidad de nominar estas acciones de ninguna manera. Buscarle un nombre es quererlas identificar y quererlas identificar es quererle dar notoriedad y eso es lo opuesto del objeto de la acción. Aunque creo que la palabra que más se acerca es “cooperación”.
Aquello que se suele decir de “Al hambriento mejor que darle un pescado es darle una caña y enseñarle a pescar” yo lo completaría con “y cuando haya aprendido aprende tú también a pasar buenos ratos pescando con él”.
La foto del post he querido que sea la de los “castellers”, ese ejemplo tan grande de trabajo en equipo, de cooperación, de intentar conseguir el bien común de tu equipo a riesgo de, algunas veces, la propia vida. Ni qué decir del concepto de sociedad que tiene la sociedad catalana y lo mucho que nos aventaja a muchas otras comunidades e incluso países.
Click aquí para ver vídeo de castellers
Saludos / José D.
3 Respuestas hasta el momento

Poned especial atención, en el vídeo, al minuto 2.37
Mirad cómo todas las agrupaciones rompen a a aplaudir porque una de ellas a conseguido un gran castillo. Da igual que no sea tu peña, se ha conseguido un gran castillo y es lo que cuenta!
Saludos / José D.
[Translate]
Hola Jose
El concepto de caridad que tan bien detallas arriba tiene mucho que ver con la persona que lo ejerce.
Siempre me acuerdo de una frase de una canción de Alejandro Sanz, “dar lo que te sobra no es compartir, sino dar limosna”.
Está muy bien ayudar con algo de comida, dinero, etc.. pero la verdadera caridad bien puede ser hacer algo que realmente les cambie la vida.
Es bastante tópico, pero también acaban cambiando algo de la tuya. Tus propias costumbres, y la percepción de las cosas. La relatividad de los problemas que te vienen.
Hace unos años la mía ha cambiado, y casi me atrevo a decir con orgullo que también he participado en el cambio de la vida de otros.
Has puesto un enlace de un vídeo que consigue emocionarte, y recuerdo haber tenido esa misma sensación tantas otras veces..
Espero que nunca cese la gente que se apunte a la cruz roja, o cualquiero otra asociación. Y que tampoco cesen otros pequeños gestos de caridad, que parecen poca cosa, pero al final son igual de importantes.
Hay que ver, que emocional es tu post de hoy. Al final, se me va a caer la lagrimilla y todo, jajaja
Saludos!
[Translate]
Hola Monique,
Nada de lagrimitas!!! A ayudar se ha dicho!
Saludos / José D.
[Translate]