Jan 31 2010

Do you speak English?

Publicado por: at 17:43 Categoría General

Do you speak English?

Ésta es una pregunta de lo más normal en el año 2010, de hecho a veces debiera ser hasta innecesaria. ¿Hablas inglés?

España, un país puramente turístico, que lleva recibiendo amigos turistas desde hace décadas, de todos los países del mundo. Pues la respuesta, lejos de ser “Yes, I do” (sí, lo hablo) en muchísimas ocasiones lo intercambiamos por un “Eing?”.

En las últimas fechas estuve en una entrevista de trabajo. Cuando acabó pude charlar con las personas que entrevistaban. Entre comentario y comentario se sucede este diálogo.

-          Tú eres de España, ¿verdad?

-          Pues sí, vengo de España.

-          ¿Eres de Madrid?

-          Sí, soy de Madrid aunque llevo viviendo en Palma de Mallorca muchos años ya.

-          Ah, yo una vez estuve en Madrid.

-          Qué bien, ¿le gustó mi ciudad?

-          Bueno, más o menos, la ciudad no está mal pero la gente…

-          ¿Qué le pasa a la gente? ¿Tuvo alguna mala experiencia?

-          No, mala experiencia no, sólo que no hablan inglés en tu país.

-          Hombre, no hablamos inglés, yo llevo aquí toda la mañana con ustedes hablando en inglés.

-          Sí, es verdad, pero me refiero al conjunto de la población. No entiendo por qué en Europa, por ejemplo, Francia, Alemania, Bélgica y demás países las nuevas generaciones hablan inglés en su mayoría. En cambio en España eso no se da de la misma manera.

-          Pues tiene usted razón. Supongo que el problema es que en España ha habido un boom de la construcción y los chavales dejaban de estudiar para ponerse en la obra a sacarse en un mes 1800 Euros sin saber idiomas. O bien porque en nuestro país todas las películas son dobladas al castellano.

-          ¿Que hacéis qué con las películas?

-          Sí, vemos todas las películas traducidas al castellano.

-          ¿Veis a Clint Eastwood, Jack Nicholson y Angelina Jollie con el sonido en castellano?

-          Efectivamente.

-          Jeje, muy divertido.

-          Para nada, todo lo contrario, a mi me da pena.

Esto no dejaría de ser un diálogo normal entre café y café mientras se habla de muchas cosas pero hay algo que me llama la atención. No es la primera vez que tengo una conversación así en una entrevista de trabajo.

Durante el 2008, en otra entrevista, me ocurrió lo mismo.

-          Sí, si en España las empresas resultan más baratas pero hay un problema, que no habláis inglés.

-          Oiga, disculpe, es que llevo cuarenta y cinco minutos aquí con usted y sólo hemos hablado inglés.

-          Ya, pero no es lo normal.

¿Cómo podemos dar una imagen tan nefasta hacia el exterior? En este país debiera ser delito doblar las películas al castellano. Por mucha generación de personas mayores que haya, es una política equivocada que, además, no hace otra cosa que perjudicar los intereses de la nación y sus ciudadanos.

Pero, por otro lado, no me extraña demasiado. Andamos sumidos en discusiones trascendentales acerca de si hay que hablar catalán, gallego, euskera, castellano o klingon. Mientras nosotros andamos con estas idioteces, sí, idioteces, vienen los demás europeos que ya vienen con dos idiomas de serie, eso el que además no te habla francés o alemán y nos comen la merienda. Si, para colmo, es alguien de Europa del este ya se nos va de las manos, porque estos señores en un mes te hablan cualquier idioma que les pongas delante. Facilidad que tienen, oiga.

Y nosotros dale que dale, con las discusiones estúpidas tan “made in Spain” (hecho en España).

Mientras tanto yo, poniendo cara de tontito, cada vez que en una entrevista me sueltan lo mismo. Para qué voy a justificarlo si ni siquiera el Presidente del Gobierno es capaz de conjugar el verbo “to be” (ser o estar) en la lengua de Shakespeare. Bueno y de ahí hacia abajo podemos ir enumerando. Yo cada día veo jefes en mi organización que le dan unas patadas a la gramática inglesa que ya le gustaría a Mario Alberto Kempes en su juventud. Directivos que no pasan del “yes, yes, of course” (sí, sí, desde luego).

En Internet vi el otro día, en un blog, una explicación a por qué se iba a cerrar una oficina de una empresa norteamericana en España, os la copio:

En resumen, sus argumentos acerca de porqué a las empresas norteamericanas cada vez les cuesta más trabajar en España fueron los siguientes:

  1. En primer lugar, el idioma. Los españoles hablamos muy mal inglés. Incluso aquellos que lo hablan lo hacen bastante mal o se expresan con mucha dificultad, de donde se infiere que mantener un diálogo fluido en reuniones físicas o virtuales sea un suplicio. Las ironías, sarcasmos y el dar por hecho que algo ya está entendido sin haberlo hablado enerva a los trabajadores americanos que no entienden esa manera inoperativa de trabajar en equipo. Los malentendidos son constantes por cuestiones idiomáticas o culturales.
  2. En segundo lugar, la falta de compromiso. Se quejaba de que con los españoles no puedes cerrar fechas de entrega y esperar que se cumplan. Siempre habrá alguna razón para que el pedido se demore y jamás será atribuible a ellos, sino a terceros. Y este es el origen del siguiente punto.
  3. El siguiente punto es que los equipos de trabajo norteamericanos se quejan de lo poco operativos que son los españoles con los que comparten proyectos. Al parecer, y me lo creo, los españoles siempre se están quejando de esto o lo otro, no buscan de manera intuitiva soluciones a los problemas que surgen sino que intentan encontrar culpables para justificarse ellos mismos. Y todo se plantea siempre de un modo agresivo: son conocidas en el mundillo las reuniones donde los españoles se interrumpen entre sí o lo hacen a otros, o se solapan hablando; las comunicaciones por email son muy agresivas (me comentó algunos ejemplos para llorar como un email sin saludo ni despedida, o aquel donde el español respondió con un simple “Do it yourself”, etc.)
  4. El último gran punto al que sorprendentemente no le dio mucha importancia, fue el de los costes laborales. Con varias regulaciones que han tenido que hacer por todo el mundo, en Estados Unidos las oficinas ya son estables porque el mercado laboral es más flexible y de hecho están re-contratando a gente que fue despedida el año pasado. En España es más fácil y barato despedir a una persona que trabaje bien pero que lleve poco tiempo, en contraste con aquella que es ineficiente e improductiva, pero lleva muchos años trabajando allí.

En definitiva, su impresión es que a la multinacional le interesa cerrar la oficina de España porque, aunque la calidad del trabajo de los españoles es muy buena, es preferible perder calidad en favor de efectividad y gestionar un menor número de conflictos. Claro que lo puede hacer porque su negocio se apoya mayoritariamente en la Red, con gestiones online y entornos virtuales de trabajo. Eso da igual hacerlo en España que en India, China o Chequia. Otra cosa sería que hubiera costes de transporte de mercancía, pues con la subida del precio del petróleo muchas empresas deslocalizadas están pensando justamente lo contrario, es decir, volver a manufacturar en el punto de venta.

Cuánta razón junta, ¿verdad?

Sin ir más lejos aún recuerdo que mi hermano pequeño cuando estudiaba nunca se le daba bien el inglés y en una de esas se le preguntó:

- A ver nene, ¿por qué no pones más atención al inglés? Es la llave de comunicación del mundo.

- Qué va. Esto del inglés es una moda pero quién sabe qué será lo que nos hagan estudiar de aquí a algunos años.

Te luciste chaval, una “moda” un poco duradera, ¿no? Menos mal que el chaval es majo.

Podemos defendernos con la excusa de que, al menos, hablamos castellano correctamente. Pero ni eso. Chavales que apenas tienen vocabulario, de escribir ni hablemos porque un texto de cien palabras ya se les hace difícil y, además, cometen ciento cincuenta faltas de ortografía.

Eso sí, mientras haya ciegos el tuerto seguirá siendo el rey. Seguid así, no habléis idiomas, no seáis correctos con el castellano, que mientras tanto yo os llevaré, al menos, un paso de ventaja.

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