Mar 03 2010

Primera expedición a Jeddah 27feb-02mar 2010.

Publicado por: at 09:40 Categoría Arabia Saudí,General

Supongo que este es el típico post que uno escribe cuando tiene un viaje más o menos largo y aprovecha los ratos entre la llegada de un vuelo y la salida del otro para no quedarse con cara de tontito en la puerta de embarque mirando alrededor.

Aunque ese también es un muy buen entretenimiento, hay que ver lo diferentes que somos los unos de los otros.

A MADRUGAR

Son las seis menos cuarto de la mañana y suena el maldito despertador. Lo lanzaría contra la pared de no ser porque es uno de esos que Ikea hizo de goma y sólo lograría desconchar la pared.

Sin saber si me he puesto los calcetines en los pies o unos guantes que hay en el mismo cajón intento acicalarme tratando de no mirar al espejo y ver mi mala cara matutina.

Menos mal que anoche me lo dejé todo preparado, la maleta, el equipaje de mano, las tarjetas de memoria, las pilas, el Ipod, el portátil, el móvil cargado. Claro, así me acosté a la hora que me acosté…

Sólo ha pasado media hora y es hora de salir hacia el aeropuerto. Un vuelo corto, PMI/BCN, eso está hecho en un momento. Spanair y yo ya nos conocemos, es el típico amor de juventud, cuando yo la quería ella miraba a otros y ahora soy yo el que miro a otras, cachis.

En la nueva terminal de BCN un ratito, una hora y pico para coger el Vueling hasta Roma FCO.

Joder, cuanto más uso Vueling, más me gusta. Tiene algunos detalles que me encantan y que aerolíneas clásicas ya no saben ver. La música de a bordo está muy bien, algo así como new age pero muy fácil de escuchar.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (intentaremos…)

EMBARQUE VUELING

Llega la hora de embarcar y yo tengo un problema, llevo dos bultos de mano, no es que me haya dado un golpe en la mano y me hayan salido dos bollos, sino que tengo dos equipajes de mano cuando Vueling sólo acepta uno.

Bueno, mientras espero en la fila voy inventándome alguna excusa, no quiero facturar ninguno de los dos, en uno llevo todo el aparataje moderno (todo lo electrónico) y en la otra llevo mis camisas y pantalones planchaditos, la corbata y lo demás. Si me lo pierden en el FCO/JED es mala suerte, pero al menos me lo devolverían pronto. En cambio hoy viajo con tres billetes no conexionados, es decir, tres billetes independientes, que es como hacer un doble mortal con tirabuzón para que no ocurra nada en ninguno de los vuelos previo al que te va a llevar a destino final.

Cuando la chica de embarque me pide que pase uso el viejo truco de poner las maletas muy juntas y detrás mía que, como soy poco grande, a no ser que tenga rayos X en la vista no me las va a ver.

Cuando me deja pasar y me desea buen viaje, cambio de mano del equipaje para pasarlo por el lado contrario de mi cuerpo al que está ella. ¡Salió bien!

El vuelo fue suavecito, al salir de PMI en el Spanair habíamos tenido alguna turbulencia y la gente se acojonó un poquitín. Eso a las siete de la mañana no se hace, hombre.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (o no, pero tendrás que descubrirlo).

EN ROMA

Llegada a FCO en su hora, estos de Vueling no lo hacen nada mal. Por cierto, recuerdos a Mónica que ahora vuela para ellos (Spanair, siempre dejáis escapar a lo mejorcito).

En FCO me tengo que esperar casi tres horas para coger el Saudi Arabian Airlines hasta Jeddah (JED). El check in se lo hace Flight Care y la verdad es que ha ido muy “smooth” todo.

Como quedaba tanto tiempo he ido a mirar cuál era el mostrador de facturación y la oficina de Saudia porque no tenía ningún papel para mi billete. Eso sí, la visa me llegó a ultimísima hora de ayer, cuando yo ya llamaba histérico a Seur para preguntarles cuándo diantres me entregaban el sobre con mi pasaporte (nuevecito) y la visa. Pasaporte que podría pasar por falso porque en la foto salgo sonriendo y ya me conocéis, no soy mucho de enseñar la piñata.

Para hacer tiempo, cómo no… McDonald’s. ¡Jolín, ya se me ha escapado! Que no, que no… una ensaladita y agua mineral (a ver si cuela).

Una vez facturado marcho para el filtro de seguridad. Jolín, qué suplicio. Por mucho que no lleves nada prohibido y que no pites en el arco pero si coges tres vuelos como yo hoy tienes que pasar tres veces por el arco (bueno, yo dos porque la tarjeta de embarque de Vueling me la saqué en casa).

Una vez en la puerta de embarque toca sentarse en una silla cerca de la cristalera, que es para mi lo que a un tonto un lápiz. Fuera zapatos, ala, a lo alto de la maleta (esta vez he facturado la ropa, y ya he comenzado a rezar para que llegue). El wi-fi del aeropuerto no es caro pero no tengo tanto tiempo como para andar ciscando ocioso por la red, así que a escribir este post, que se antoja larguito, vamos, de esos que sólo leéis los que realmente queréis saber todo lo que cuento.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (jeje, con la tontería ya os he enganchado hasta aquí)

REFLEXIONES ANTES DE LA PARTIDA

En la puerta de embarque ya comienzo a ver mujeres con la abaya, joder, aún no estoy acostumbrado a eso. Se que es normal en su país y todo lo que queráis pero que queréis que os diga, de momento es un choque. ¡Y no las mires! Que la puedes líar.

Sólo estaré unos días en Jeddah y pronto regresaré a la madre patria pero me servirá como toma de contacto. Habrá muchas cosas que me llamarán la atención, muchas cosas nuevas, muchas, a veces, incomprensibles para mí pero estoy abierto de mente para la experiencia. No sé lo que me deparará esta experiencia pero, por lo menos, me la llevo puesta.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (jaja, no aprendéis… yo aquí soltando rollo y vosotros dale que te pego a la lectura)

EL VUELO CON SAUDIA

Bueno, el avión no es lo más grande que haya visto, es un A320. Saudia, en destinos europeos, sólo programa sus B777 en las rutas a Londres.

Un A320 con configuración 3-3, esto quiere decir, tres asientos en cada lado. Excepto su primera clase que es 2-2. Un total de C24/Y96. Eso quiere decir que hay 24 asientos de clase C y 96 de clase Y o turista.

Eso sí, el pitch (distancia entre un asiento y otro) es más que aceptable, con asientos de “piel” y un reposapiés muy bien ubicado, me gusta.

El vuelo desde FCO no son más de tres horas y media.

El embarque fue bastante dinámico, en poquito tiempo ya estaba todo el pasaje a bordo. Una vez dentro me fijé mucho en el tipo de pasajero que había a bordo. Indios, pakistaníes, algún saudí, algún italiano y un español al menos, yo.

Después de las presentaciones del comandante y la oración que suelen hacer, y que todo el mundo ignoró, comenzamos el vuelo.

El servicio a bordo es más que aceptable, sirvieron zumos, agua, y catering. Estoy tan poco acostumbrado a que, en los días que corren, me den catering en un avión que hasta me hizo ilusión.

Después del catering una película, creo que era Transformers o algo así, por el poco caso que le hice.

Muy buen vuelo, ha sido una buena experiencia.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (ya no os lo creéis, ¿a que no?)

LLEGADA A JEDDAH

Una vez que el comandante anunció que descendíamos hacia el aeropuerto de JED comenzó el baile. Todas las mujeres del avión comenzaron a cambiarse, es decir, a ponerse la abaya encima de la ropa. Luego se colocaron esos pañuelos, también negros, que llevan cubriéndose la cabeza. Así que pasamos de estar en una avión lleno de occidentales, en apariencia, a tener un avión con hombres y bultitos negros.

O era eso o que me había metido en un avión con destino a una convención internacional de ninjas.

Lo mejor de todo fue que al llegar no había nadie haciendo cola en el control de pasaportes así que en diez minutos estaba listo. Eso sí que me alegró la tarde, odio las interminables colas de inmigración. Aún me duelen los pies de esperar dos horas y pico en el aeropuerto de Maiquetía en Caracas (Venezuela).

Rellenas la tarjeta de inmigración, pasas al control, entregas el pasaporte y la tarjeta. Como siempre se te olvida rellenar algún campo, al menos a mí suele olvidárseme, el oficial te devuelve la hoja para que rellenes lo que te falta. Una vez comprobado todo, dejado el escaneo de tus huellas y sin sonreír para la foto que te hacen abandonas el control. Justo a la salida del control una mesa con otro oficial te pide la tarjeta de inmigración y se la queda. ¿No sería más lógico que el mismo que te sella la tarjeta y te hace el chequeo de inmigración se quede con la tarjeta una vez sellada? Otra vez me viene a la cabeza Maiquetía donde para salir del país dejas la maleta de mano en un escáner, luego cuando recoges la maleta das dos pasos, no os miento, son dos, si andas cortito tres, y hay otro escáner para que dejes la maleta, de otro cuerpo de seguridad diferente.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (bueno, algo interesante sí que hay…)

PICK UP Y AL COMPOUND

Salgo de los controles, recojo la maleta y me voy hacia la salida. Con su consiguiente escáner de maletas. No me miraron nada, ni el ordenador portátil, ni la video cámara, ni el Ipod, vamos, ni un problema. Mejor.

Salgo y, como es costumbre, te metes en la marea de paisanos que esperan a sus familiares y de un millón de taxistas que te ofrecen sus servicios. Joder, si todos son los mejores y los más baratos, ¿qué hacen? ¿Pactan precios pero a la baja? Raro…

Mi conductor no está, cachis. Llamada al responsable, que no sabe nada de mi llegada, la primera en la frente.Que ha comprobado esta mañana la lista y que no sabe nada. Bueno, que lo que quieras, pero que estoy en el aeropuerto, que me venga alguien a buscar, si sois tan amables.

En quince minutos tengo un conductor que me lleva, un egipcio que no habla apenas inglés, otra en la frente.

Mientras llegaba me dio tiempo a cambiar dinero después de hacer cola en la oficina del banco, es genial, a las diez y pico de la noche y el banco está abierto. Iban a aprender estos aburguesados que trabajan en las oficinas de bancos españoles… Alfonso, Rocío ¡sin rencor! :)

En la cola me ocurren dos cosas, la primera es que el señor que se pone detrás de mi se pone peligrosamente cerca, tanto que me molesta. Pero es normal aquí, en la cola de inmigración también me pasó lo mismo. Y no queráis ver las colas de los pakistaníes, que son picha-culo-picha-culo. En lo que una fila de occidentales caben tres en su mundo caben veintisiete. Si Air India se comprara un A380 seguro que le cabía medio país en un vuelo.

Detrás del que estaba detrás de mi hay un, parece, saudí que se va directo a la ventanilla y le calza no se cuántos billetes para que le cambie. Entre el que estaba ya siendo atendido y este que me hizo la “trece-catorce” ya he perdido otros diez minutos de pie. Cuando llego a la ventanilla el saudí me mira, sonríe amablemente y me pide disculpas. ¡Qué tío! Me la hace parda y ahora se disculpa tan amablemente que me quedo sin argumentos, qué arte, eso tengo que apuntármelo.

MUCHA, MUCHA POLICÍA

Cuando el conductor me recoge nos vamos en el coche hacia el compound, a 170Km por hora. Aquí cuando vas por la izquierda y vas a adelantar a alguno del centro pitan y dan largas para que no se cuelen y te la líen. Eso me recuerda mucho a cómo se conduce en Vietnam, ¿verdad Che?

Llegamos al compound, pasamos el control de seguridad. Dos seguridad privada, dos del ejército saudí y una tanqueta a la puerta. Vete acostumbrado Joselito, que aquí va a así el tema.

En el motel del copound tampoco me esperaban, joder, ya van dos. Y claro, tampoco hablan inglés, lo intentan, pero casi mejor que jugábamos al Pictionary para entendernos.

Después de unas cuantas llamadas por teléfono, firmar no se cuántos formularios, dar una foto y esperar un rato me llevan a la habitación.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (vale, ya no me crees, pero ya no queda tanto por leer)

EN EL MOTEL.

La habitación del motel es de lo más normalita tirando a antigua. Me recuerda demasiado a una compañía de cualquier cuartel, así se llama a los edificios donde se aloja la tropa.

No hay de nada y el supermercado está en el quinto carajo, así que de momento me lavé la ropa que traje en el vuelo con un poco de jabón de lavar que alguien habrá dejado aquí y a la cama. Mañana será otro día.

Sigue leyendo, luego se pone más interesante (¿te lo había dicho en algún momento?)

COMIENZA EL ESPECTÁCULO.

Ya os dije que en algún momento se pondría más interesante.

Cono no tenía ni idea de cuáles eran los planes para el día de hoy preferí levantarme prontito y estar en la recepción cuando el supervisor llegara. Perfecto, lo he logrado, he llegado y el supervisor está. Además… ¡bonus! Es indio y habla inglés, más o menos bien pero lo habla. Eso, en este país puede llegar a ser algo de lo que te alegres, de lo que te alegres mucho.

Un par de llamadas y un conductor viene a recogerme. Genial.

Una vez ha llegado el conductor y hechas las preguntas de rigor acerca de mi procedencia comenzamos a habar, esta vez, para mi sorpresa no es de fútbol. Hablamos de Marbella, otro tema que estaba en la lista de los temas en los que seguramente derivaría cualquier conversación aquí.

Después de un rato en las oficinas me mandan al hospital, a comenzar el reconocimiento médico.

Me río yo de los reconocimientos médicos de los de prevención de riesgos laborales en España. Aquí, excepto darme la vuelta como a un calcetín me han hecho de todo. Análisis de sangre, orina y lo que no es orina. Además uno de orina para drogas, en este caso lo difícil no es llenar los dos botes que toca llenar, que sí lo es porque piden mucha, lo difícil es concentrarse cuando es un examen a puerta abierta con el celador mirando fijamente. Eso es una putada.

Rayos X del torso, examen dental, examen visual, auditivo, pesaje y medición, tensión arterial y electrocardiograma. Ya ves tú, ahí es nada. Igualito que en la mutua ¿verdad?

Como no podía ser de otra manera todas esas pruebas se llevaban a cabo en salas diferentes de pisos diferentes. El sentimiento que me ha embargado toda la mañana ha sido el mismo que el primer día de la mili, cuando no sabes nada, no entiendes nada y, además, debes hacerlo todo solo. Vamos, que he deambulado como gallina sin cabeza por todo el hospital.

Después del examen médico la aventura ha sido poder encontrar un conductor para que me devolviera al motel. Pero bueno, al final he podido llegar de vuelta al motel después de pasar toda la mañana alucinado por ver a todos los saudis vistiendo thobes y las mujeres con sus abayas y todo tapadas. Una de ellas llevaba el velo por la cara, negro, tapándola toda y, para colmo, las gafas por fuera del conjunto. Vamos, que si no ve no es por las gafas, seguramente sea por el velo negro que hay entre sus ojos y las gafas.

Sigue leyendo, luego seguirá poniéndose interesante (o al menos podrás decir que te lo has leído todo)

TARDE DE CALMA

Después de llegar y darme una duchita refrescante toca ir al supermercado y hacer algo de compra para comer. El supermercado está repleto de todo, no se echa en falta nada. Bueno, casi nada. Como quería comer algún sandwich me fui a la zona de embutidos y como buen cateto busqué el jamón york hasta que caí que aquí de jamón nada. Queso de vaca, pavo ahumado y mortadela de pollo con pan de pita han hecho un gran sandwich.

Siestecita y en busca de una conexión de Internet. Cuando llegué al Starbucks y pedí mi consumición cuál no fue mi sorpresa cuando me dijeron que no había conexión de Internet. ¡Cachis!

Pues nada, vuelta al compound. Pero el regreso no fue de balde porque al lado del supermercado hay un café que se llama “Friends” como la serie, muy bien puestecito y sobre todo… con conexión a internet. Muy bien.

Vuelta al motel, cenita y a ver deportes en la televisión. Un poco de cricket y algo de ESPN.

Ahora toca dormir porque mañana toca otra mañana de bola de billar rebotando por todos los lados.

Esto no ha sido muy interesante, pero se pondrá más interesante pronto, sigue leyendo. (jaja, ¿te suena?)

LA MAÑANA DE LOS RESULTADOS

Con puntualidad británica me presento en el centro médico para recoger los resultados de todas las pruebas que me hicieron el día anterior.

Para empezar no tenían todos los resultados así que me tuve que ir de procesión a buscar los que les faltaban. Cuando recogí todos los resultados y se los presenté a la enfermera de la recepción me invitó a tomar asiento. ¡Ojo! Si en el Medio Oriente os invitan a sentaros iros preparando para una espera larga. El día anterior, para esperar un conductor que venía en “cinco minutos como mucho” esperé sentado veinticinco. Cuando he ido a por los resultados, como tenía que firmarlos un médico, he esperado una hora y media de reloj. Me tiraba de los pelos.

Cuando, al final, se dignó atenderme me dijo que los resultados estaban bien excepto por la tensión arterial, que la tenía alta. ¿Cómo no voy a tener la tensión alta estos días si me juego un futuro? ¿Si cada vez que me invitan a sentarme me dejo media vida en ello? ¿Si apenas me puedo comunicar en inglés?

Nada, que me tiene que repetir la prueba de tensión arterial.

El médico entonces me dijo con una sonrisa enigmática y esa amabilidad árabe que sólo saben usar ellos: “Debes perder peso, ¿lo vas a hacer?”

¿Cómo no se lo voy a prometer? Claro que sí, lo que el quiera.

Así que firmó el papel y yo me fui más feliz que una perdiz a entregarlos en las oficinas.

Sigue leyendo, ya va quedando menos.

PAPELEO, MÁS PAPELEO Y… ¿RELIGIÓN?

De vuelta en la oficina de la persona con la que he mantenido todo el contacto desde el comienzo le entregué todos los papeles médicos. Como no podría ser de otra manera, me tiré veinte minutillos sentado en una silla esperando. Le solté la batería de preguntas que tenía apuntadas y simplemente me miraba con una sonrisa paternalista como pensando: “Estos occidentales cómo se comen la cabeza, pobrecitos, si está todo escrito” (insallah).

Hablando un poco de esto, un poco de lo otro, vamos… que para un par de papeles me veo liado otra hora y media. Pero no, me equivoqué, no fue hora y media sino dos, cachis.

Aún no se cómo se nos fue la conversación de las manos que pasamos de hablar de condiciones de trabajo a hablar de religión e integrismo. El hombre esgrimía unos argumentos dignos de Castelar, pacifistas, conciliadores, apaciguadores. Esto es algo que me ha llamado mucho la atención en el país, los mensajes son de hermandad, de paz, de cooperación, algo muy diferente a lo que creemos los occidentales. Esto también es un punto a favor.

Lástima no haber tenido un té o una shisha de por medio, porque la conversación prometía.

Una vez terminada la conversación pudimos cerrar tratos.

Es increíble y digno de mención la tranquilidad con la que esta gente se toma la vida. Total, está todo escrito. Las relaciones humanas en estos lares son las que marcan el devenir de los tratos. Eso es algo de lo que debemos aprender los occidentales, que siempre estamos estresados, queriendo saber qué pasará mañana mientras dejamos que el hoy se nos escape de las manos.

En los dos o tres días que he estado en KSA no he podido, en ningún momento, hacerme una idea acerca de cómo irían las cosas en las horas siguientes. Imposible planificar nada. Simplemente me limitaba a vivir, eso de respirar cada cierto tiempo, y esperar instrucciones, que iban llegando poco a poco. Era más una cuestión de saber qué había que hacer en el momento siguiente antes que poder planificar el día entero. Iremos aprendiendo, no parecen muy estresados.

El no poder planear las cosas tiene su ventaja, vas mucho más tranquilo porque las cosas irán ocurriendo.

CONCLUSIONES

Bueno, mañana por la mañanita prontito tengo que coger el vuelo de vuelta, así que toca dormir prontito y dejar las maletas hechas. No sé cómo me lo monto pero siempre que viajo me toca pegarme unos madrugones de escándalo.

Cosas buenas:

  • La gente de este país con la que he estado en contacto son extremadamente cálidos, hospitalarios y amables. Muy buen feeling.
  • Si aquí te contratan es porque médicamente hablando estás casi preparado para participar en el Iron Man. (Aquí hay una cosa que me da mucha rabia. En KSA, Kingdom of Saudi Arabia, para entrar a vivir debes estar trabajando y pasar un control médico exhaustivo, en España… en España dejamos venir a cualquiera).
  • La concepción de la vida parece algo más relajada.
  • El coste de la vida es mucho menor que, por ejemplo, Palma.
  • Lo que gana un empleado europeo aquí puede triplicar lo que gana en Europa. (Filipinos, Indios, Pakistaníes y demás no tienen tanta suerte).
  • No hace falta mirar el tiempo en el telediario, hace sol, y para colmo seguro que uno se pone morenito.

Cosas no tan buenas:

  • Las calles llenas mujeres vistiendo abayas son escenarios extraños para los occidentales, pero te acostumbras rápido.
  • Estar segregado para todo, locales, salas de espera, etc, es difícil de entender cuando vienes de una sociedad en la que o bien la igualdad es efectiva o bien, con esto de la discriminación positiva, un hombre está hasta peor considerado. Pero tienen sus razones de peso para que eso sea así y que yo no pienso discutir, es su país, son sus normas.
  • Las cosillas del cambio de cultura, muchas normativas nuevas que aprender.

El sentimiento general es muy bueno, tengo ganas de comenzar a trabajar cuanto antes.

Y hasta aquí el informe de mis días en KSA… ya os contaré más cuando vayan surgiendo cosas.

Nos vemos pronto (Insallah)

Saludos / José D.

12 Respuestas hasta el momento

12 Respuestas hasta el momento to “Primera expedición a Jeddah 27feb-02mar 2010.”

  1. Pablo says:

    Hola Jose! me alegra de que todo haya ido bien, y leer esto me recuerda a las épocas en que solía meterme por esos agujeros raros del mundo, con esa sensación de extraña soledad y desorientación que sólo puedes compartir con alguien que haya pasado por lo mismo. Eso de sentirte “sapo de otro pozo” en una cultura diferente, definitivamente es una de las experiencias más impresionantes en el arte de viajar.
    Saludos desde Argentina

  2. Monica says:

    Hola Jose

    Lo he leído hasta el final. Y sí, ha resultado interesante.
    Me alegra que todo haya salido bien.

    Saludos

  3. José D. says:

    Jo, pues has tenido mucha paciencia para leerlo todo! Enhorabuena!

    Ya seguiré contando más experiencias.

    Saludos / José D.

  4. José D. says:

    Hola Pablo!

    Sí, es un sentimiento raro… pero el objetivo final es el que va guiando la experiencia. Todo saldrá bien y estaré super a gusto.

    Cuídate!

    Saludos / José D.

  5. fernando Olmos says:

    Buenas D. Jose: Me alegra que, tengas nuevas perspectivas de trabajo, todos no pueden decir lo mismo. Espero que todo te vaya bien y que podamos seguir en contacto y hasta vernos en ese pais, cuna de los halconeros y que no he visitado por, no conocer a nadie, por mi mal Ingles y por un poco de miedo. Quizas nos conozcamos alli personalmente.
    Deseo agradecerte tus gestiones anteriores a favor de mis halcones y que sepas que tienes un amigo que te respeta y te admira. Eres genial y un gran hombre Jose. Un fuerte abrazo, salud y suerte.

  6. Syl says:

    Bueno,después de todo lo leído podemos decir que el primer contacto ha sido toda una prueba superada. Enhorabuena!! Me alegra que sigas tan positivo y decidido, con esa actitud no te puede salir nada mal, así que: ” a por ellos!!” ;) )

    Cuidate nen! Un Besazo

  7. José D. says:

    Hola Fernando,

    Muchísimas gracias por tus palabras. Desde luego que sería un buen país para conocernos, allí la afición a la cetrería es de un altísimo nivel, son grandes amantes de los halcones. No me extraña, yo la vez que estuve visitando a los halconeros de PMI quedé absolutamente embelesado con su belleza y majestuosidad.

    Desde luego que te cuento entre mis amigos y no dudes que dejaré muy buena nota para que, en mi ausencia, tus halcones sean siempre tan bien cuidados como hasta ahora.

    Un fuerte abrazo Fernando (todo un ejemplo de hombre emprendedor que supo adaptarse a los cambios y crear una empresa tan importante).

    Saludos / José D.

  8. José D. says:

    Hola Syl!

    Muchas gracias por comentar. Desde luego, la actitud hace mucho. Estaré perfectamente bien porque son unas personas de lo más cálido y buenas en el sentido de las relaciones humanas, será fácil encajar.

    Por el camino me dejo grandes recuerdos y un sentimiento de agradecimiento de haber compartido momentos de trabajo tan productivos y buenos como contigo y tus millones de emails. :)

    Saludos / José D.

  9. Pep says:

    Hola Jose

    Entiendo que sigues alimentando la diáspora de grandes profesionales de JK.
    Admiro tu coraje! Ánimo en tu nuevo camino. Ya nos irás contando.

    Un abrazo!

  10. José D. says:

    Hola Pep!

    Pues sí, la diáspora sigue su curso. Y es grato ver cómo los que ya se han ido a otras empresas, otros lugares y se ponen a tu completa disposición para cualquier cosa que uno necesite.

    Spanair ha sido siempre una gran escuela de profesionales que ha servido de laboratorio para toda la demás industria. Uno entra, se forma y como no son capaces de retener a los profesionales se va a cualquier otra empresa que siempre estarán esperando.

    Pep, cuídate mucho. Si allí juego a basket echaré de menos esas faltas personales tan ignominiosas!

    Saludos / José D.

  11. INDIECILLA says:

    Cuídate mucho!!

  12. José D. says:

    Hola “Indiecilla”

    Muchas gracias… desde luego que así lo intentaré, os tendré bien informados contándolo todo aquí.

    Saludos / José D.

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