Mar 26 2010

Significarse

Publicado por: at 10:34 Categoría General

Supongo que os estaréis preguntando qué es eso de significarse. Bueno, según el DRAE el redundante significado de la palabra significar es:

Significar.

(Del lat. signific?re).

1. tr. Dicho de una cosa: Ser, por naturaleza, imitación o convenio, representación, indicio o signo de otra cosa distinta.

2. tr. Dicho de una palabra o de una frase: Ser expresión o signo de una idea, de un pensamiento o de algo material.

3. tr. Hacer saber, declarar o manifestar algo.

4. intr. Representar, valer, tener importancia.

5. prnl. Hacerse notar o distinguirse por alguna cualidad o circunstancia.

Si vamos un poco más allá podemos entender que significarse es algo así como tomar partido, elegir, decidir entre dos o más opciones o ideas.

En la españa de la transición, cuando hubo terminado la dictadura, España se enfrentaba a todo un amplio abanico de oportunidades ideológicas, políticas e, incluso, cotidianas. También es cierto que en aquella época, con el régimen dictatorial tan cercano en el tiempo y compuesto por personas que no querían evolucionar con el tiempo, el resto de la población tenía un enorme miedo a ir despegándose de las ideas conservadoras y decir públicamente lo que pensaba o lo que quería.

En aquellos momentos el salirse de la corriente ideológica heredada de una dictadura era algo para lo que había que tener unas muy fuertes convicciones y mucho valor. Por mucho que la monarquía se estuviera, poco a poco, instaurando aún la mayoría de estamentos seguían infectados por afectos al anterior régimen.

Hoy, treinta y cinco años después, aún las personas siguen sin significarse, pero hoy en día ya no es por miedo a represalias. ¿Qué nos lleva a no significarnos?

Pongamos por delante que no es una crítica personalizada en nadie en concreto, sólo es un retrato, según mi punto de vista de una sociedad, o de parte de ella. Parte de una sociedad con la que solemos convivir todos en algún momento de nuestra vida.

En algún otro post he comentado alguna vez esa típica respuesta de las personas cuando uno habla de política: “Yo es que… yo de política no entiendo“.

Pero eso es simplemente mentira. Puede ser que uno no entienda de política internacional, que no entienda de política purista, pero todos entendemos de política cuando las pensiones se ven amenazadas, si hay o no hay trabajo, si los precios suben o bajan, si en mi barrio recogen la basura o no, si hay mejores aceras o no… todo eso es, ni más ni menos, que política. Incluso las reuniones de vecinos de una comunidad son política.

En política significarse es lo mismo que elegir qué corriente política se asemeja más a los pensamientos de uno mismo o a nuestros intereses. Pero no sólo creo que hace falta significarse en política. Significarse es importante en todos los planos de la vida.

No se puede vivir eternamente en la ambigüedad. A todos, supongo, nos gustaría ser aceptados por el resto de la sociedad, pero eso no es posible, simplemente es utópico, cuanto antes lo asumamos… mejor.

Es más, no hace falta agradarle a todo el mundo, es insano. En este punto uno tiene que decidir si intentar agradar a todo el mundo o bien si ser honesto con uno mismo. Es importante opinar, opinar educadamente, explicar a los demás nuestras propias posiciones o convicciones.

Nuestros padres nos forman desde pequeños, ahora cada vez menos. Nuestros profesores nos van formando y nos van legando un poco de cada uno de ellos. En su tiempo la mili también te formaba un poco más. Los reveses de la vida te van formando un poco más, las alegrías también. Tus relaciones de pareja, con la familia, con los vecinos, con la gente del trabajo, con el resto de sociedad te forma.

Esa formación hace que tengas unas ideas, unas opiniones, unos valores. Ideas, opiniones y valores que pueden ir cambiando a lo largo de tu vida debido a muchos condicionantes, tanto voluntarios como involuntarios.

¿Conoces a alguien que sea completamente neutro? Yo no creo que existan pero, en cambio, cada día me encuentro con muchas personas que son fervientes seguidores de una filosofía de vida resumida en querer siempre agradar a los demás aunque eso haga carecer de opinión propia.

Disentir es algo que no tiene que significar pelear o discutir en su acepción negativa. A mi me encanta tener conversaciones largas con personas con las que no converjo en ningún punto de vista y ambos no tratamos de convencer al otro. Eso es un ejercicio riquísimo de sensatez.

Eso sí, significarse lleva aparejada una obligación, hacerse responsable de las ideas de cada uno.

No debemos tener miedo a disentir, a pensar diferente, a oponernos a las ideas de los demás y menos en un país como España en el que se protege la variedad de pensamiento. No deberíamos pensar que aquel que piensa diferente y defiende su posición está atacando la nuestra.

Por eso creo que en pleno siglo XXI deberíamos volver a la proclamación de la significación.

Signifícate.

Saludos / José D.

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